lunes, 3 de febrero de 2014

El Mundo de Sofía

 

El mundo de Sofía

Jostein Gaarder

Índice
El jardín del Edén
El sombrero de copa
¿Qué es la filosofía?
Un ser extraño
Los mitos
La visión mítica del mundo
Los filósofos de la naturaleza
El proyecto de los filósofos
Los filósofos de la naturaleza
Tres filósofos de Mileto
Nada puede surgir de la nada
Todo fluye
Cuatro elementos
Algo de todo en todo
Demócrito
La teoría atómica
El destino
El destino
Ciencia de la historia y ciencia de la medicina
Sócrates
La filosofía en Atenas
El hombre en el centro
¿Quien era Sócrates?
El arte de conversar
Una voz divina
Un comodín en Atenas
Un conocimiento correcto conduce a acciones correctas
Atenas
Platón
La Academia de Platón
Lo eternamente verdadero, lo eternamente hermoso y lo eternamente bueno
El mundo de las ideas
El conocimiento seguro
Un alma inmortal
El camino que sube de la oscuridad de la caverna
El Estado filosófico
La Cabaña del Mayor
Aristóteles
Filósofo y científico
No hay ideas innatas
Las formas son las cualidades de las cosas
La causa final
Lógica
La escala de la naturaleza
Ética
Política
La mujer
El helenismo
El helenismo
Religión, filosofía y ciencia
Los cínicos
Los estoicos
Los epicúreos
El neoplatonismo
Misticismo
Las postales
Dos civilizaciones
Indoeuropeos
Los semitas
Israel
Jesús
Pablo
Credo
Post scriptum
La Edad Media
El Renacimiento
La época barroca
Descartes
Spinoza
Locke
Hume
Berkeley
Bjerkely
La Ilustración
Kant
El Romanticismo
Hegel
Kierkegaard
Marx
Darwin
Freud
Nuestra época
La fiesta en el jardín
Contrapunto
La gran explosión

El que no sabe llevar su contabilidad
por espacio de tres mil años
se queda como un ignorante en la oscuridad
y sólo vive al día
Goethe
 

El jardín del Edén

.... al fin y al cabo, algo tuvo que surgir en algún momento de
donde no había nada de nada...
Sofía Amundsen volvía a casa después del instituto. La primera
parte del camino la había hecho en compañía de Jorunn. Habían
hablado de robots. Jorunn opinaba que el cerebro humano era
como un sofisticado ordenador. Sofía no estaba muy segura de
estar de acuerdo. Un ser humano tenía que ser algo más que una
máquina.
Se habían despedido junto al hipermercado Sofía vivía al final de
una gran urbanización de chalets, y su camino al instituto, era casi
el doble que el de Jorunn. Era como si su casa se encontrara en el
fin del mundo, pues más allá de jardín no había ninguna casa más.
Allí comenzaba el espeso bosque.
Giró para meterse por el Camino del Trébol. Al final hacía una
brusca curva que solían llamar Curva del Capitán. Aquí sólo había
gente los sábados y los domingos.
Era uno de los primeros días de mayo. En algunos jardines se veían
tupidas coronas de narcisos bajo los árboles frutales. Los abedules
tenían ya una fina capa de encaje verde.
¡Era curioso ver cómo todo empezaba a crecer y brotar en esta
época del año! ¿Cuál era la causa de que kilos y kilos de esa
materia vegetal verde saliera a chorros de la tierra inanimada en
cuanto las temperaturas subían y desaparecían los últimos restos de
nieve?
Sofía miró el buzón al abrir la verja de su jardín. Solía haber un
montón de cartas de propaganda, además de unos sobres grandes
para su madre. Tenía la costumbre de dejarlo todo en un montón
sobre la mesa de la cocina, antes de subir a su habitación para
hacer los deberes.
A su padre le llegaba únicamente alguna que otra carta del banco,
pero no era un padre normal y corriente. El padre de Sofía era
capitán de un gran petrolero y estaba ausente gran parte del año.
Cuando pasaba en casa unas semanas seguidas, se paseaba por ella
haciendo la casa mas acogedora para Sofía y su madre. Por otra
parte, cuando estaba navegando resultaba a menudo muy distante.
Ese día sólo había una pequeña carta en el buzón, y era para Sofía.
«Sofía Amundsen», ponía en el pequeño sobre. «Camino del
Trébol 3. Eso era todo, no ponía quién la enviaba. Ni siquiera tenía
sello.
En cuanto hubo cerrado la puerta de la verja, Sofía abrió el sobre.
Lo único que encontró fue una notita, tan pequeña como el sobre
que la contenía. En la notita ponía: ¿Quién eres?
No ponía nada más. No traía ni saludos ni remitente, sólo esas dos
palabras escritas a mano con grandes interrogaciones.
Volvió a mirar el sobre. Pues sí, la carta era para ella. ¿Pero quién
la había dejado en el buzón?
Sofía se apresuró a sacar la llave y abrir la puerta de la casa pintada
de rojo. Como de costumbre, al gato Sherekan le dio tiempo a salir
de entre los arbustos, dar un salto hasta la escalera y meterse por la
puerta antes de que Sofía tuviera tiempo de cerrarla.
–¡Misi, misi, misi!
Cuando la madre de Sofía estaba de mal humor por alguna razón,
decía a veces que su hogar era como una casa de fieras, en otras
palabras, una colección de animales de distintas clases. Y por
cierto, Sofía estaba muy contenta con la suya. Primero le habían
regalado una pecera con los peces dorados Flequillo de Oro,
Caperucita Roja y Pedro el Negro. Luego tuvo los periquitos Cada
y Pizca, la tortuga Govinda y finalmente el gato atigrado Sherekan.
Había recibido todos estos animales como una especie de
compensación por parte de su madre, que volvía tarde del trabajo,
y de su padre, que tanto navegaba por el mundo.
Sofía se quitó la mochila y puso un plato con comida para
Sherekan. Luego se dejó caer sobre una banqueta de la cocina con
la misteriosa carta en la mano.
¿Quién eres?
En realidad no lo sabía. Era Sofía Amundsen, naturalmente, pero
¿quién era eso? Aún no lo había averiguado del todo.
¿Y si se hubiera llamado algo completamente distinto? Anne
Knutsen, por ejemplo. ¿En ese caso, habría sido otra?
De pronto se acordó de que su padre había querido que se llamara
Synnove. Sofía intentaba imaginarse que extendía la mano
presentándose como Synnove Amundsen, pero no, no servía. Todo
el tiempo era otra chica la que se presentaba.
Se puso de pie de un salto y entró en el cuarto de baño con la
extraña carta en la mano. Se coloco delante del espejo, y se miró
fijamente a sí misma.
–Soy Sofía Amundsen –dijo.
La chica del espejo no contestó ni con el más leve gesto. Hiciera lo
que hiciera Sofía, la otra hacia exactamente lo mismo. Sofía
intentaba anticiparse al espejo con un rapidísimo movimiento, pero
la otra era igual de rápida.
–¿Quién eres? –preguntó.
No obtuvo respuesta tampoco ahora, pero durante un breve instante
llegó a dudar de si era ella o la del espejo la que había hecho la
pregunta.
Sofía apretó el dedo índice contra la nariz del espejo y dijo:
–Tú eres yo:
Al no recibir ninguna respuesta, dio la vuelta a la pregunta y dijo:
–Yo soy tu.
Sofía Amundsen no había estado nunca muy contenta con su
aspecto. Le decían a menudo que tenía bonitos ojos almendrados,
pero seguramente se lo dirían porque su nariz era demasiado
pequeña y la boca un poco grande. Además, tenía las orejas
demasiado cerca de los ojos. Lo peor de todo era ese pelo liso que
resultaba imposible de arreglar. A veces su padre le acariciaba el
pelo llamándola la muchacha de los cabellos de lino», como la
pieza de música de Claude Debussy. Era fácil para él, que no
estaba condenado a tener ese pelo negro colgando durante toda su
vida. En el pelo de Sofía no servían ni el gel ni el spray.
A veces pensaba que le había tocado un aspecto tan extraño que se
preguntaba si no estaría mal hecha. Por lo menos había oído hablar
a su madre de un parto difícil. ¿Era realmente el parto lo que
decidía el aspecto que uno iba a tener?
¿No resultaba extraño el no saber quien era? ¿No era también
injusto no haber podido decidir su propio aspecto? Simplemente
había surgido así como así. A lo mejor podría elegir a sus amigos,
pero no se había elegido a sí misma. Ni siquiera había elegido ser
un ser humano.
¿Qué era un ser humano?
Sofía volvió a mirar a la chica del espejo.
–Creo que me subo para hacer los deberes de naturales –dijo, como
si quisiera disculparse. Un instante después, se encontraba en la
entrada.
No, prefiero salir al jardín, pensó.
–¡Misi, misi, misi, misi!
Sofía cogió al gato, lo sacó fuera y cerró la puerta tras ella.
Cuando se encontró en el caminito de gravilla con la misteriosa
carta en la mano, tuvo de repente una extraña sensación. Era como
si fuese una muñeca que por arte de magia hubiera cobrado vida.
¿No era extraño estar en el mundo en este momento, poder caminar
como por un maravilloso cuento?
Sherekan saltó ágilmente por la gravilla y se metió entre unos
tupidos arbustos de grosellas. Un gato vivo, desde los bigotes
blancos hasta el rabo juguetón en el extremo de su cuerpo liso.
También él estaba en el jardín, pero seguramente no era consciente
de ello de la misma manera que Sofía.
Conforme Sofía iba pensando en que existía, también le daba por
pensar en el hecho de que no se quedaría aquí eternamente.
Estoy en el mundo ahora, pensó. Pero un día habré desaparecido
del todo.
¿Habría alguna vida mas allá de la muerte? El gato ignoraría
también esa cuestión por completo?
La abuela de Sofía había muerto hacía poco. Casi a diario durante
medio año había pensado cuánto la echaba de menos. ¿No era
injusto que la vida tuviera que acabarse alguna vez?
En el camino de gravilla Sofía se quedó pensando. Intentó pensar
intensamente en que existía para de esa forma olvidarse de que no
se quedaría aquí para siempre. Pero resultó imposible. En cuanto se
concentraba en el hecho de que existía, inmediatamente surgía la
idea del fin de la vida. Lo mismo pasaba a la inversa: cuando había
conseguido tener una fuerte sensación de que un día desaparecería
del todo, entendía realmente lo enormemente valiosa que es la
vida. Era como la cara y la cruz de una moneda, una moneda a la
que daba vueltas constantemente. Cuanto más grande y nítida se
veía una de las caras, mayor y más nítida se veía también la otra.
La vida y la muerte eran como dos caras del mismo asunto.
No se puede tener la sensación de existir sin tener también la
sensación de tener que morir, pensó. De la misma manera, resulta
igualmente imposible pensar que uno va a morir, sin pensar al
mismo tiempo en lo fantástico que es vivir.
Sofía se acordó de que su abuela había dicho algo parecido el día
en que el médico le había dicho que estaba enferma. Hasta ahora
no he entendido lo valiosa que es la vida», había dicho.
¿No era triste que la mayoría de la gente tuviera que ponerse
enferma para darse cuenta de lo agradable que es vivir?
¿Necesitarían acaso una carta misteriosa en el buzón?
Quizás debiera mirar si había algo más en el buzón. Sofía corrió
hacia la verja y levantó la tapa verde. Se sobresaltó al descubrir un
sobre idéntico al primero. ¿Se había asegurado de mirar si el buzón
se había quedado vacío del todo la primera vez?
También en este sobre ponía su nombre. Abrió el sobre y sacó una
nota igual que la primera.
¿De dónde viene el mundo?, ponía.
No tengo la más remota idea, pensó Sofía. Nadie sabe esas cosas,
supongo. Y sin embargo, Sofía pensó que era una pregunta
justificada. Por primera vez en su vida pensó que casi no tenía
justificación vivir en un mundo sin preguntarse siquiera de dónde
venía ese mundo.
Las cartas misteriosas la habían dejado tan aturdida que decidió ir a
sentarse al Callejón.
El Callejón era el escondite secreto de Sofía. Solo iba allí cuando
estaba muy enfadada, muy triste o muy contenta. Ese día sólo
estaba confundida.
La casa roja estaba dentro de un gran jardín. Y en el jardín había
muchas partes, arbustos de bayas, diferentes frutales, un gran
césped con mecedora e incluso un pequeño cenador que el abuelo
le había construido a la abuela cuando perdió a su primer hijo, a las
pocas semanas de nacer. La pobre pequeña se llamaba Marie. En la
lápida ponía: «La pequeña Marie llegó, nos saludó y se dio la
vuelta.En un rincón del jardín, detrás de todos los frambuesos, había una
maleza tupida donde no crecían ni flores ni frutales. En realidad,
era un viejo seto que servía de frontera con el gran bosque, pero
nadie lo había cuidado en los últimos veinte años, y se había
convertido en una maleza impenetrable. La abuela había contado
que el seto había dificultado el paso a las zorras que durante la
guerra venían a la caza de las gallinas que andaban sueltas por el
jardín.
Para todos menos para Sofía, el viejo seto resultaba tan inútil como
las jaulas de conejos dentro del jardín. Pero eso era porque no
conocían el secreto de Sofía.
Desde que Sofía podía recordar, había conocido la existencia del
seto. Al atravesarlo encogida, llegaba a un espacio grande y abierto
entre los arbustos. Era como una pequeña cabaña. Podía estar
segura de que nadie la encontraría allí.
Sofía se fue corriendo por el jardín con las dos cartas en la mano.
Se tumbó para meterse por el seto. El Callejón era tan grande que
casi podía estar de pie, pero ahora se sentó sobre unas gruesas
raíces. Desde allí podía mirar hacia fuera a través de un par de
minúsculos agujeros entre las ramas y las hojas. Aunque ninguno
de los agujeros era mayor que una moneda de cinco coronas, tenía
una especie de vista panorámica de todo el jardín. De pequeña, le
gustaba observar a sus padres cuando andaban buscándola entre los
árboles.
A Sofía el jardín siempre le había parecido un mundo en sí. Cada
vez que oía hablar del jardín del Edén en el Génesis, se imaginaba
sentada en su Callejón contemplando su propio paraíso.
«¿De dónde viene el mundo?»
Pues no lo sabía. Sofía sabía que la Tierra no era sino un pequeño
planeta en el inmenso universo. ¿Pero de dónde venía el universo?
Podría ser, naturalmente, que el universo hubiera existido siempre;
en ese caso, no sería preciso buscar una respuesta sobre su
procedencia. ¿Pero podía existir algo desde siempre? Había algo
dentro de ella que protestaba contra eso. Todo lo que es, tiene que
haber tenido un principio, ¿no? De modo que el universo tuvo que
haber nacido en algún momento de algo distinto.
Pero si el universo hubiera nacido de repente de otra cosa, entonces
esa otra cosa tendría a su vez que haber nacido de otra cosa. Sofía
entendió que simplemente había aplazado el problema. Al fin y al
cabo, algo tuvo que surgir en algún momento de donde no había
nada de nada. ¿Pero era eso posible? ¿No resultaba eso tan
imposible como pensar que el mundo había existido siempre?
En el colegio aprendían que Dios había creado el mundo, y ahora
Sofía intentó aceptar esa solución al problema como la mejor. Pero
volvió a pensar en lo mismo. Podía aceptar que Dios había creado
el universo, pero y el propio Dios, ¿qué? ¿Se creó él a sí mismo
partiendo de la nada? De nuevo había algo dentro de ella que se
rebelaba. Aunque Dios seguramente pudo haber creado esto y
aquello, no habría sabido crearse a si mismo sin tener antes un sí
mismo» con lo que crear. En ese caso, sólo quedaba una
posibilidad: Dios había existido siempre. ¡Pero si ella ya había
rechazado esa posibilidad! Todo lo que existe tiene que haber
tenido un principio.
–¡Caray!
Vuelve a abrir los dos sobres.
¿Quién eres?
¿De dónde viene el mundo?»
¡Qué preguntas tan maliciosas! ¿Y de dónde venían las dos cartas?
Eso era casi igual de misterioso
¿Quién había arrancado a Sofía de lo cotidiano para de repente
ponerla ante los grandes enigmas del universo?
Por tercera vez Sofía se fue al buzón.
El cartero acababa de dejar el correo del día. Sofía recogió un
grueso montón de publicidad, periódicos y un par de cartas para su
madre. También había una postal con la foto de una playa del sur.
Dio la vuelta a la postal. Tenía sellos noruegos y un sello en el que
ponía Batallón de las Naciones Unidas». ¿Sería de su padre? ¿Pero
no estaba en otro sitio? Además, no era su letra.
Sofía notó que se le aceleraba el pulso al leer el nombre del
destinatario: Hilde Moller Knag c/o Sofía Amundsen, Camino del
Trébol 3...”. La dirección era la correcta. La postal decía:
Querida Hilde: Te felicito de todo corazón por tu decimoquinto
cumpleaños. Cómo puedes ver, quiero hacerte un regalo con el que
podrás crecer. Perdóname por enviar la postal a Sofía. Resulta
más fácil así.
Con todo cariño, papá.
Sofía volvió corriendo a la cocina. Sentía como un huracán dentro
de ella.
¿Quién era esa Hilde que cumplía quince años poco más de un mes
antes del día en que también ella cumplía quince años?
Sofía cogió la guía telefónica de la entrada. Había muchos Møller
Knag.
Volvió a estudiar la misteriosa postal. Sí, era autentica, con sello y
matasellos.
¿Porqué un padre iba a enviar una felicitación a la dirección de
Sofía cuando estaba clarísimo que iba destinada a otra persona?
¿Qué padre privaría a su hija de la ilusión de recibir una tarjeta de
cumpleaños enviándola a otras señas? ¿Por qué resultaba «más
fácil así»! Y ante todo: ¿cómo encontraría a Hilde?
De esta manera Sofía tuvo otro problema más en que meditar.
Intentó ordenar sus pensamientos de nuevo:
Esa tarde, en el transcurso de un par de horas, se había encontrado
con tres enigmas. Uno era quién había metido los dos sobres
blancos en su buzón. El segundo era aquellas difíciles preguntas
que presentaban esas cartas. El tercer enigma era quien era Hilde
Møller Knag y por qué Sofía había recibido una felicitación de
cumpleaños para aquella chica desconocida. (15)
Estaba segura de que los tres enigmas estaban, de alguna manera,
relacionados entre si, porque justo hasta ese día había tenido una
vida completamente normal.

El sombrero de copa

... lo único que necesitamos para convertirnos en buenos
filósofos es la capacidad de asombro...
Sofía dio por sentado que la persona que había escrito las cartas
anónimas volvería a ponerse en contacto con ella. Mientras tanto,
optó por no decir nada a nadie sobre este asunto.
En el instituto le resultaba difícil concentrarse en lo que decía el
profesor; le parecía que sólo hablaba de cosas sin importancia.
¿Porqué no hablaba de lo que es el ser humano, o de lo que es el
mundo y de cual fue su origen?
Tuvo una sensación que jamás había tenido antes: en el instituto y
en todas partes la gente se interesaba solo por cosas más o menos
fortuitas. Pero también había algunas cuestiones grandes y difíciles
cuyo estudio era mucho mas importante que las asignaturas
corrientes del colegio.
¿Conocía alguien las respuestas a preguntas de ese tipo? A Sofía, al
menos, le parecía mas importante pensar en ellas que estudiarse de
memoria los verbos irregulares.
Cuando sonó la campana al terminar la ultima clase, salió tan
deprisa del patio que Jorunn tuvo que correr para alcanzarla.
Al cabo de un rato Jorunn dijo:
–¿Vamos a jugar a las cartas esta tarde?
Sofía se encogió de hombros.
–Creo que ya no me interesa mucho jugar a las cartas.
Jorunn puso una cara como si se hubiese caído la luna.
–¿Ah, no? ¿Quieres que juguemos al badmington?
Sofía mira fijamente al asfalto y luego a su amiga.
–Creo que tampoco me interesa mucho el badmington.
–¡Pues vale!
Sofía detectó una sombra de amargura en la voz de Jorunn.
–¿Me podrías decir entonces qué es lo que tan de repente es mucho
más importante?
Sofía negó con la cabeza.
–Es... es un secreto.
–¡Bah! ¡Seguro que te has enamorado!
Anduvieron un buen rato sin decir nada. Cuando llegaron al campo
de fútbol, Jorunn dijo:
–Cruzo por el campo.
«Por el campo.»Ese era el camino más rápido para Jorunn, el que
tomaba sólo cuando tenía que irse rápidamente a casa para llegar a
alguna reunión o al dentista.
Sofía se sentía triste por haber herido a su amiga. ¿Pero qué podría
haberle contestado? ¿Qué de repente le interesaba tanto quién era y
de donde surge el mundo que no tenía tiempo de jugar al
badmington? ¿Lo habría entendido su amiga?
¿Por qué tenía que ser tan difícil interesarse por las cuestiones más
importantes y, de alguna manera, más corrientes de todas?
Al abrir el buzón notó que el corazón le latía más deprisa. Al
principio, solo encontró una carta del banco v unos grandes sobres
amarillos para su madre. ¡Qué pena! Sofía había esperado ansiosa
una nueva carta del remitente desconocido.
Al cerrar la puerta de la verja, descubrió su nombre en uno de los
sobres grandes. Al dorso, por donde se abría, ponía:Curso de
filosofía. Trátese con mucho cuidado .
Sofía corrió por el camino de gravilla y dejó su mochila en la
escalera. Metió las demás cartas bajo el felpudo, salió corriendo al
jardín y buscó refugio en el Callejón. Ahí tenía que abrir el sobre
grande.
Sherekan vino corriendo detrás, pero no importaba. Sofía estaba
segura de que el gato no se chivaría.
En el sobre había tres hojas grandes escritas a maquina y unidas
con un clip. Sofía empezó a leer.

¿Qué es la filosofía?

Querida Sofía. Muchas personas tienen distintos hobbies. Unas
coleccionan monedas antiguas o sellos, a otras les gustan las
labores, y otras emplean la mayor parte de su tiempo libre en la
práctica de algún deporte.
A muchas les gusta también la lectura. Pero lo que leemos es
muy variado. Unos leen sólo periódicos o cómics, a algunos les
gustan las novelas, y otros prefieren libros sobre distintos
temas, tales como la astronomía, la fauna o los inventos
tecnológicos.
Aunque a mí me interesen los caballos o las piedras preciosas,
no puedo exigir que todos los demás tengan los mismos
intereses que yo. Si sigo con gran interés todas las emisiones
deportivas en la televisión, tengo que tolerar que otros opinen
que el deporte es aburrido
¿Hay, no obstante, algo que debería interesar a todo el mundo?
¿Existe algo que concierna a todos los seres humanos,
independientemente de quiénes sean o de en qué parte del
mundo vivan? Sí, querida Sofía, hay algunas cuestiones que
deberían interesar a todo el mundo. Sobre esas cuestiones trata
este curso.
¿Qué es lo más importante en la vida? Si preguntamos a una
persona que se encuentra en el límite del hambre, la respuesta
será comida. Si dirigimos la misma pregunta a alguien que tiene
frío, la respuesta será calor. Y si preguntamos a una persona que
se siente sola, la respuesta seguramente será estar con otras
personas.
Pero con todas esas necesidades cubiertas, ¿hay todavía algo que
todo el mundo necesite? Los filósofos opinan que sí. Opinan que
el ser humano no vive sólo de pan. Es evidente que todo el
mundo necesita comer. Todo el mundo necesita también amor y
cuidados. Pero aún hay algo más que todo el mundo necesita.
Necesitamos encontrar una respuesta a quién somos y por qué
vivimos.
Interesarse por el por qué vivimos no es, por lo tanto, un interés
tan fortuito o tan casual como, por ejemplo, coleccionar sellos.
Quien se interesa por cuestiones de ese tipo está preocupado
por algo que ha interesado a los seres humanos desde que viven
en este planeta. El cómo ha nacido el universo, el planeta y la
vida aquí, son preguntas más grandes y más importantes que
quién ganó más medallas de oro en los últimos juegos olímpicos
de invierno.
La mejor manera de aproximarse a la filosofía es plantear
algunas preguntas filosóficas:
¿Cómo se creó el mundo? ¿Existe alguna voluntad o intención
detrás de lo que sucede? ¿Hay otra vida después de la muerte?
¿Cómo podemos solucionar problemas de ese tipo? Y, ante todo:
¿cómo debemos vivir?
En todas las épocas, los seres humanos se han hecho preguntas
de este tipo. No se conoce ninguna cultura que no se haya
preocupado por saber quiénes son los seres humanos y de
dónde procede el mundo.
En realidad, no son tantas las preguntas filosóficas que podemos
hacernos. Ya hemos formulado algunas de las más importantes.
No obstante, la historia nos muestra muchas respuestas
diferentes a cada una de las preguntas que nos hemos hecho.
Vemos, pues, que resulta más fácil hacerse preguntas filosóficas
que contestarlas.
También hoy en día cada uno tiene que buscar sus propias
respuestas a esas mismas preguntas. No se puede consultar una
enciclopedia para ver si existe Dios o si hay otra vida después de
la muerte. La enciclopedia tampoco nos proporciona una
respuesta a cómo debemos vivir. No obstante, a la hora de
formar nuestra propia opinión sobre la vida, puede resultar de
gran ayuda leer lo que otros han pensado.
La búsqueda de la verdad que emprenden los filósofos podría
compararse, quizás, con una historia policíaca. Unos opinan que
Andersen es el asesino, otros creen que es Nielsen o Jepsen.
Cuando se trata de un verdadero misterio policíaco, puede que la
policía llegue a descubrirlo algún día. Por otra parte, también
puede ocurrir que nunca lleguen a desvelar el misterio. No
obstante, el misterio sí tiene una solución.
Aunque una pregunta resulte difícil de contestar puede, sin
embargo, pensarse que tiene una, y sólo una respuesta correcta.
O existe una especie de vida después de la muerte, o no existe.
A través de los tiempos, la ciencia ha solucionado muchos
antiguos enigmas. Hace mucho era un gran misterio saber cómo
era la otra cara de la luna. Cuestiones como ésas eran
difícilmente discutibles; la respuesta dependía de la imaginación
de cada uno. Pero, hoy en día, sabemos con exactitud cómo es la
otra cara de la luna. Ya no se puede «creer que hay un hombre en
la luna, o que la luna es un queso.
Uno de los viejos filósofos griegos que vivió hace más de dos mil
años pensaba que la filosofía surgió debido al asombro de los
seres humanos. Al ser humano le parece tan extraño existir que
las preguntas filosóficas surgen por sí solas, opinaba él.
Es como cuando contemplamos juegos de magia: no entendemos
cómo puede haber ocurrido lo que hemos visto. Y entonces nos
preguntamos justamente eso: ¿cómo ha podido convertir el
prestidigitador un par de pañuelos de seda blanca en un conejo
vivo?
A muchas personas, el mundo les resulta tan inconcebible como
cuando el prestidigitador saca un conejo de ese sombrero de
copa que hace un momento estaba completamente vacío.
En cuanto al conejo, entendemos que el prestidigitador tiene que
habernos engañado. Lo que nos gustaría desvelar es cómo ha
conseguido engañarnos. Tratándose del mundo, todo es un poco
diferente. Sabemos que el mundo no es trampa ni engaño, pues
nosotros mismos andamos por la Tierra formando una parte del
mismo. En realidad, nosotros somos el conejo blanco que se saca
del sombrero de copa. La diferencia entre nosotros y el conejo
blanco es simplemente que el conejo no tiene sensación de
participar en un juego de magia. Nosotros somos distintos.
Pensamos que participamos en algo misterioso y nos gustaría
desvelar ese misterio.
P. D. En cuanto al conejo blanco, quizás convenga compararlo con
el universo entero. Los que vivimos aquí somos unos bichos
minúsculos que vivimos muy dentro de la piel del conejo. Pero
los filósofos intentan subirse por encima de uno de esos fines
pelillos para mirar a los ojos al gran prestidigitador.
¿Me sigues, Sofía? Continúa.
Sofía estaba agotada. ¿Si le seguía? No recordaba haber respirado
durante toda la lectura.
¿Quién había traído la carta? ¿Quién, quién?
No podía ser la misma persona que había enviado la postal a Hilde
Møller Knag, pues la postal llevaba sello y matasellos. El sobre
amarillo había sido metido directamente en el buzón, igual que los
dos sobres blancos.
Sofía miró el reloj. Sólo eran las tres menos cuarto. Faltaban casi
dos horas para que su madre volviera del trabajo.
Sofía salió de nuevo al jardín y se fue corriendo hacia el buzón. ¿Y
si había algo más?
Encontró otro sobre amarillo con su nombre. Miró a su alrededor,
pero no vio a nadie. Se fue corriendo hacia donde empezaba el
bosque y miró fijamente al sendero.
Tampoco ahí se veía un alma.
De repente, le pareció oír el crujido de alguna rama en el interior
del bosque. No estaba totalmente segura, sería imposible, de todos
modos, correr detrás si alguien intentaba escapar.
Sofía se metió en casa de nuevo y dejó la mochila y el correo para
su madre. Subió deprisa a su habitación, sacó la caja grande donde
guardaba las piedras bonitas, las echó al suelo y metió los dos
sobres grandes en la caja. Luego volvió al jardín con la caja en los
brazos. Antes de irse, sacó comida para Sherekan.
De vuelta en el Callejón, abrió el sobre y sacó varias nuevas hojas
escritas a maquina. Empezó a leer.

jueves, 30 de enero de 2014

Conflicto armado en Colombia

Colombia es el país con mayor cantidad de desplazados en el mundo. Cerca de 4,9 y 5,5 millones de personas han sido desplazadas a causa del conflicto armado, según la más reciente cifra publicada en 2012 por el Centro de Monitorio del Desplazamiento Interno.  El informe no incluye a personas desplazadas por el narcotráfico o las bandas criminales.

PERIODO DE LA PATRIA BOBA EN COLOMBIA

La rivalidad entre las provincias motivada por las ambiciones regionales  y la avaricia, dan origen al período de la Patria Boba. Cartagena fue la primera provincia en controvertir la decisión de escoger a Santa Fé de Bogotá y no a ellos como la capital, pues Cartagena tenía los mismos títulos o inclusive más; todo esto era discutido por Santa Fé que desde 1550 había sido capital, y así lo había aceptado la Real Audiencia.
Los cartageneros buscando sabotear la reunión de los diputados, invitan a las demás provincias a que no envíen representantes, argumentando que también Medellín podría ser la capital, en ese momento era muy pequeña, apenas se estaba formando; también propusieron a Mompox.



El Congreso General del Reino se reúne el 22 diciembre de 1810,  concurren a ese primer congreso nacional las provincias de Santa Fé, Mariquita, Neiva, Pamplona, Socorro y Novita (Chocó), quedando por fuera provincias tan importantes como Cauca, Antioquia, y Cartagena. Se reúne en esas circunstancias adversas, abocado al fracaso desde el comienzo; en primer lugar, por la ausencia de otras provincias, después por la división interna en los mismos estados; Camilo Torres plantea una constitución federal, y los diputados de Santa Fé principalmente, se oponen.



Además, surge una rivalidad entre el Congreso y la Junta Suprema, los diputados del Congreso pretendían que éste apenas se instalara, asumiera el gobierno; los miembros de la Junta no estaban de acuerdo, pues para ellos la máxima autoridad seguía en la Junta. Por estas razones, no va a funcionar el primer congreso nacional, cuyo objetivo era crear la Constitución.



En otras partes también sucedió lo mismo, se planteaban de entrada las corrientes federalistas y unitarias; igual pasó en Argentina, Venezuela y Quito. En Venezuela contra la oposición del joven Simón Bolívar, se aprueba el federalismo, esto va a hacer fracasar la primera república de Venezuela, lo mismo que pasó acá, pero con el nombre peyorativo de Patria Boba, cuando en realidad debió llamarse fracaso de la primera república.



Fue llamada Patria Boba por la pérdida de tiempo, y en realidad no fue tan boba, se estaban dando los primeros pasos y fue un gran esfuerzo el que se hizo, para llegar hasta la conformación de la República. En vista de que el Congreso fracasa, regresa a Santa Fé, don Antonio Nariño; llegó por Cartagena, critica la actitud de los cartageneros de sabotear la reunión del consejo, y empieza a escribir sobre la defensa del estado unitario.



Antonio Nariño - Periodo de la Patria boba en ColombiaPor influencia de Nariño se va a empezar a hablar de Cundinamarca , y no de la provincia de Santa Fe; se propone crear una constitución para la provincia de Cundinamarca, ya que no se pudo crear para todo el territorio. Se convoca la reunión de un Colegio Constituyente de la provincia de Cundinamarca, cuyos diputados fueron elegidos por los padres de familia de cada parroquia el 19 de febrero de 1811. Se reúnen en el 27 de febrero y expiden la Constitución de Cundinamarca de 1811, primera constitución escrita que hubo en el territorio colombiano, de carácter provincial. Esta Constitución es muy importante por varias razones:



a. Por el hecho de ser la primera constitución escrita.

b. Serviría de modelo en gran medida a las demás que se iban a expedir por las provincias, posteriormente.

c. Fue la única constitución monárquica que hemos tenido.

d. El artículo 1º. Del título III, decía:

“La provincia de Cundinamarca se rige en monarquía constitucional, para que el rey la gobierne según las leyes, moderando su autoridad por la representación nacional que en esta constitución se expresa y se determina. El ejercicio del poder ejecutivo de estas provincias corresponde al rey, cuando se halle dentro de su territorio, y no este impedido”.



El gobierno se le confía a la Representación nacional, concretamente a su presidente, secundado por dos consejeros; se designó presidente de Cundinamarca a don Jorge Tadeo Lozano, en calidad de viceregente. La representación nacional estaría compuesta por una Cámara de diputados o de representantes, de 19 miembros elegidos por colegios electorales, y un Senado de 5 miembros encargados de la defensa de la constitución.



Se consagra el derecho al voto a los ciudadanos mayores de 25 años, padres o cabezas de familia que vivan de su renta u ocupación, sin depender de otros. Inspirados en la legislación francesa se establece una declaración de deberes, donde se decía que no era buen ciudadano el que no era buen hijo, buen padre, buen hermano, buen amigo y buen esposo.



Don Antonio Nariño había regresado de su largo padecer en las prisiones y asume el liderazgo de la oposición al federalismo; funda el periódico La Bagatela, desde donde combate la idea federal y critica la debilidad del gobierno recientemente instalado, del presidente Lozano; su escrito sobre la inminencia de una reacción realista, provoca una manifestación popular; renuncia Lozano, y él es nombrado en su reemplazo. Antonio Nariño consideraba con toda razón que el gobierno que presidía en calidad de viceregente don Jorge Tadeo Lozano, era un gobierno débil; no era una persona para el gobierno, era más bien de estudio, científico, pero sin dotes de mando.



Posesión de Antonio Nariño - Periodo de la patria boba en ColombiaMientras tanto, en Santa Fé de Bogotá seguía reunido el Congreso de las provincias, en el mes de noviembre de 1811 se aprueba el Acta de Confederación de las Provincias Unidas de la Nueva Granada , considerada la primera Constitución Nacional. Fue esta acta, un pacto de confederación redactado fundamentalmente por Camilo Torres, calcado prácticamente del Acta de Confederación que se había aprobado en Estados Unidos en 1777, a raíz de la independencia, por el cual las trece colonias se unen, y se confederan como estados soberanos.



Lo que se buscaba mediante esta Acta de Confederación, es que las provincias de la Nueva Granada se unieran, manteniendo cada una su independencia y su soberanía respecto de las demás; típica confederación; con el fin de presentar un solo frente ante el mundo exterior, en este caso España, por una posible reconquista española. Consagraba otros temas que serían de potestad del Congreso, la defensa común, las relaciones internacionales, la fijación de una moneda, hacer la paz y la guerra; pero en los asuntos reservados a las provincias, señalaba que podían darse su propio gobierno como a bien lo tuvieran, bajo condición de que el gobierno fuera popular, representativo, alternativo, responsable y tener su propia constitución.



Lo más importante del Acta de Confederación de las provincias unidas de la Nueva Granada, fue que desconoció tajantemente las autoridades españolas. Esa acta fue firmada en Santa Fe de Bogotá en noviembre de 1811, únicamente por las provincias de Cartagena, Antioquia, Neiva, Pamplona, y Tunja; no la quisieron aprobar los diputados de Cundinamarca y Chocó, que eran don Ignacio de Herrera y Manuel Bernardo Álvarez.



Independencia de Cartagena

Por la misma época en Cartagena de Indias se proclama la independencia absoluta de España, el 11 de noviembre de 1811. En el acta suscrita en el palacio del Cabildo, se manifiesta los motivos poderosos que llevan a esta solemne declaración, y justifica la resolución tan necesaria que va a separarnos para siempre de la monarquía española. Se instala la Junta de Gobierno y se extingue el Tribunal de la Inquisición. Esta independencia fue muy importante, ya que sería la primera provincia que aisladamente se independiza de la corona española.



LAS GUERRA DE LOS MIL DÍAS
Debido a las propensas situaciones que sufrió Colombia a lo largo del siglo XIX, la inestabilidad política fue el factor que más se desempeño en la causa principal de la guerra desde 1886, año en la cual se suprimió la constitución de 1863, dado a que revelaba los excesos del federalismo durante el periodo de los radicales.

Con la época de la Regeneración y la aplicación de la constitución de 1886, el régimen centralista no hizo sino agravar los problemas políticos de los cuales algunos departamentos no tardaron en sentir su malestar frente al gobierno central. En el campo económico, las decisiones políticas también provocaron su inestabilidad.

El factor detonante de la guerra, fue el enfrentamiento bipartidista de liberales y conservadores, tanto entre ellos como dentro de sus respectivos partidos, que buscaba detentar el poder del país, además, los constantes revueltas en contra del entonces gobernante Sanclemente y el déficit económico ahondaron aun mas en los ánimos de los gestores de los dos partidos.


El inicio de la guerra civil comenzó con un intento el 20 de octubre de 1899 o mediados de 1900, pero se adelantó por imprudencia de algunos generales del partido liberal, quienes prefirieron hacerlo el 17 de octubre. La reacción de ese movimiento no se hizo esperar, ya que algunos miembros consideraron que no estaban organizados para iniciar la guerra. La rebelión comenzó en la población de Socorro y se espero la llegada de refuerzos militares desde Venezuela.

Las primeras derrotas militares para el bando Liberal comenzaron días más tarde de haber iniciado la guerra en la batalla del Río Magdalena el 24 de octubre de 1899. En la búsqueda de poner orden al país el sector conservador se dividió en históricos y nacionales poniéndolos en desventaja frente al partido liberal. Sin embargo los abanderados históricos lograron derrocar al presidente Sanclemente que fue reemplazado por José Manuel Marroquín. Por su parte los liberales nombraron presidente del país a Gabriel Vargas Santos para que opacara a los mandatarios constitucionales del sector conservador. Poco a poco la guerra tomo un camino mas represivo y cruel, incluso la población se dividió para tomar parte en cada bando de un modo mas fanático, pese a los esfuerzos de cada partido por obtener victorias.

Sin duda, las batallas de Peralonso y de Palonegro (Santander) mostraron con claridad los perjuicios que había causado la guerra. En la primera los liberales obtendrían su última victoria para el Partido Liberal, de manos de Rafael Uribe Uribe. En Palonegro (25 de mayo de 1900)los conservadores detuvieron a sus enemigos forzándolos a un combate sin sentido y carente de significado para los partidos. Los liberales querían lograr a toda costa la victoria pero ante la violencia, este partido también se divide en pacifistas y belicistas. Los conservadores nacionales pronto comprendieron que lo mejor era detener la guerra, que ya comenzaba a extenderse a Panamá y el Mar Caribe..


Con esa decisión, se evitó internacionalizar la guerra, de la cual en Venezuela se trataba de provocar un conflicto abierto a través de su presidente Cipriano Castro (quién apoyaba a Uribe Uribe para colocarlo en el poder). Las tropas de Marroquín lograron cortar la ayuda venezolana a los liberales (29 de julio de 1901), quienes no dudaron en ser derrotados por el general conservador Juan B. Tovar. El general Uribe Uribe se vio entonces obligado a rendirse de manera gallarda pero con algunas condiciones.

El 24 de octubre de 1902, se firma el Tratado de Paz de Neerlandia, en la hacienda del mismo nombre. Aun así los combates solo se terminan en noviembre de ese año en Panamá, donde combatían los navíos Almirante Padilla (liberales) y el Lautaro (de propiedad chilena, expropiado por los conservadores), donde fueron derrotados los conservadores. Con la muerte del General Carlos Alban, que viajaba en el Lautaro el istmo de Panamá queda sin representante y es nombrado Don Aristides Arjona.

Mas tarde vino la constante amenaza de la marina estadounidense enviado por el gobierno de Theodore Roosevelt para proteger los futuros intereses en la construcción del Canal de Panamá. Los liberales del general Benjamín Herrera, se vieron entonces obligados a deponer las armas.

El tratado de paz definitivo se dio lugar en el acorazado estadounidense Winsconsin el 21 de noviembre de 1902, en donde el general Lucas Caballero Barrera en calidad de jefe de Estado Mayor del ejército unido del Cauca y Panamá, junto con el coronel Eusebio A. Morales, secretario de Hacienda de la dirección de guerra del Cauca y Panamá, en representación del general Benjamín Herrera y del partido liberal, se reunieron con el general Víctor M. Salazar gobernador del departamento de Panamá, y el general Alfredo Vázquez Cobo, jefe de Estado Mayor del ejército conservador en la Costa Atlántica, el Pacífico y Panamá, firmaron en representación del gobierno, el fin de la guerra.







El Conflicto Armado Colombiano (en otros términos la Guerra Civil Colombiana) es un conflicto armado interno que se desarrolla en Colombia desde 1960. Los principales actores involucrados han sido el Estado colombiano, las guerrillas de extrema izquierda y los grupos paramilitares de extrema derecha. Ha pasado por varias etapas de recrudecimiento, en especial desde los años ochenta cuando algunos de los actores se comenzaron a financiar con el narcotráfico.
El conflicto tiene sus antecedentes históricos en la "época de la Violencia" (conflicto bipartidista de la década de 1950 y de años anteriores. Sin embargo, cada etapa de la historia del país ha traído consigo un enfrentamiento diferente. Así, ya en el siglo XIX a lo largo multiples guerras, los caudillos regionales levantados contra el gobierno se combatieron entre sí.

Las causas para que se desarrollara el conflicto armado colombiano se centran en una amalgama de elementos entre los que cabe destacar la debilidad del Estado, el conflicto por la posesión de la tierra, la existencia de marcadas diferencias económicas, o los obstáculos para la creación de una identidad nacional. También destaca la permanencia de guerrillas de orientación comunista y la existencia de una industria del narcotráfico que se ha introducido en todos los sectores de la sociedad y del Estado.

Durante la década de 1980 el conflicto armado presentó un rápido escalamiento que se caracterizó por la intimación generalizada que produjo la guerrilla en numerosas regiones del país,  por los asesinatos selectivos de miembros civiles de la izquierda a manos de los nacientes grupos paramilitares, así como por la aparición de sectores del narcotráfico que chocan con la guerrilla en desarrollo de sus actividades delincuenciales. En esa década, el país experimentó transformaciones económicas que se centraron en la transición de Colombia de país cafetero a país minero y cocalero, con el dinamismo de nuevos sectores de la agroindustria con el banano, las flores y la palma africana; y de la minería con el carbón, el petróleo y el oro. A esta irrupción de nuevos polos de desarrollo económico se sumo el suroriente del país, donde creció la industria ilegal de la coca.
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Estos centros económicos se consolidaron en la periferia, y como consecuencia, cambiaron el carácter de esas regiones, tradicionalmente pobres y marginales. De alguna manera, estas concentraciones de dinero favorecieron el esfuerzo de las guerrillas por llegar a regiones económicamente más integradas, impulsadas por las bonanzas económicas producidas en sus propias zonas de presencia histórica. Ese cambio determinó que desde el centro se empezaran a ver las periferias de una forma diferente, y que se priorizara su integración territorial y política, pues el crecimiento del país empezaba a depender de lo que ocurría en ellas. Sin embargo, la débil integración territorial e institucional existente, la llegada masiva de numerosos migrantes y la desigual distribución del ingreso que generaban las economías de enclave crearon las condiciones propicias para que en los nuevos polos de desarrollo surgieran conflictos sociales que las guerrillas aprovecharon para insertarse de modo relativamente fácil. El narcotráfico degeneró los ideales iniciales y creó una nueva economía que se mantiene como el principal combustible del conflicto.
Luis Carlos Galán Sarmiento

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La época en la que se ubica el mayor recrudecimiento del conflicto ocurrió entre 1988 y 2003,  pero es en la segunda mitad de la década de 1990 cuando se presenta la mayor degradación del conflicto debido a que se generalizan las tomas armadas de poblaciones, las desapariciones forzadas, las masacres indiscriminadas de civiles, el desplazamiento forzado masivo y los secuestros colectivos de civiles, militares y políticos, como tácticas de guerra;  el pico de este recrudecimiento se presenta durante la presidencia de Andrés Pastrana y el inicio del gobierno de Álvaro Uribe, cuando confluyen el accionar del Estado, las guerrillas, grupos de narcotraficantes y paramilitares.  A partir de la desmovilización de los grupos paramilitares que se lleva a cabo entre 2003 y 2006, sumado al debilitamiento de la guerrilla,  se presenta un descenso de la intensidad del conflicto. No obstante, las estructuras paramilitares no cesaron su accionar sino que empiezan a comportarse como carteles de droga con gran capacidad militar (llamados ahora Bacrim), mientras que la guerrilla todavía conserva capacidad de acción y confrontación en ciertos lugares del país.
En 2013 un estudio cifró en 220.000 las muertes causadas por el conflicto desde 1958.  Se cita, además, la activa participación de menores en el conflicto.
Video: ¿Por qué mataron a Jaime Garzón?

http://es.wikipedia.org/wiki/Conflicto_armado_interno_en_Colombia

Evolución de la Constitución Política de Colombia

CONSTITUCIONES QUE HAN EXISTIDO EN COLOMBIA

Colombia es un país que se ha caracterizado por una continuidad constitucional, pues la Constitución de 1886 permaneció vigente hasta 1991. Ahora bien, antes de la aparición de esta Constitución centralista hubo otras sobre las cuales vale la pena hacer un breve recuento.

De 1809 a 1830 el país estuvo signado por una innegable indefinición constitucional, lo cual se puede comprobar al ver que, en 1811, fue expedida la Constitución del Estado Libre del Socorro; en 1811 la Constitución de la Provincia de Cundinamarca; y que, en total, hasta 1830, surgieron ocho constituciones de distintos departamentos como Tunja, Cartagena, Mariquita, Neiva y Antioquia.
En 1830 nace una nueva Constitución, pero esta resulta casi inservible al producirse, a menos de cuatro meses de expedida, la separación de Venezuela y Ecuador.
De 1830 a 1886 Colombia contó con seis constituciones:

1832: Bajo un régimen presidencialista, el Congreso nombra como Presidente a Francisco de Paula Santander y como Vicepresidente a Ignacio de Marqués. Se le otorgo un mayor poder y representación a las provincias, mientras que el nombre que recibió el país fue el de Estado de Nueva Granada, nombre que conservo hasta la expedición de la Constitución de 1853.

1843: En plena guerra civil fue elegido presidente de Colombia Pedro Alcántara Herrán, quien después de concluida la guerra elaboró una nueva Constitución en la que se fortaleció el poder del Presidente con el fin de poder mantener el orden en todo el territorio nacional, se hizo una intensa reforma educativa y el conservatismo impuso su autoritarismo y centralismo en todo el territorio nacional.

1853: Constitución liberal en la que se le dio inicio al federalismo. En ella se elimino la esclavitud, se extendió el sufragio a todos los hombres, se impuso el voto popular directo, hubo una separación entre la Iglesia y el Estado y la libertad administrativa fue un hecho.

1858: El conservador Mariano Ospina Rodríguez sancionó una nueva Constitución; con ella el país se llamó Confederación Granadina y se legalizó el sistema federalista que se venía imponiendo en el país, con lo cual cada Estado era libre de imponer sus propias leyes y elegir su Presidente, de modo tal que el Estado central intervenía solo en problemas de orden publico, legislación penal, moneda y relaciones exteriores.

1863: En este año se llevo a cabo la Convención de Rionegro, en la cual se elaboró una nueva Constitución que hizo un gran hincapié en el sistema federal. El nombre de Confederación Granadina fue cambiado por el de Estados Unidos de Colombia; en esta Constitución cada Estado podía elaborar su propia constitución, cada Estado podía tener su propio ejercito y el mandato presidencial quedó reducido a dos años, lo cual hizo que el poder legislativo pasara a tener mayor poder que el ejecutivo.
 
En 1886 se redactó la constitución que mayor continuidad ha tenido en el país, la cual fue impulsada por el movimiento de la Regeneración Conservadora, movimiento que era presidido por el Presidente Rafael Núñez, quien hizo un llamado a todos los Estados para que enviasen dos delegatarios al Consejo Nacional de Delegatarios para, así, elaborar los doscientos diez artículos con que contaría esta nueva Constitución. Los principales puntos de la nueva Constitución fueron:

* Los Estados Unidos de Colombia y su sistema federal son transformados en la República de Colombia, en la cual los Estados pasaron a llamarse Departamentos y a ser controlados por un Estado centralista.
- Se fortalece la rama ejecutiva disminuyendo los poderes del legislativo y aumentando los del ejecutivo.
- El periodo presidencial se extendió a seis años.
- La Constitución y sus leyes se aplican a todos los Departamentos sin excepción.
- El ejercito nacional se fortalece y centraliza.
- La religión católica se convierte en un elemento esencial en el Estado, encargándosela de velar por la educación en el país.

Esta continuidad y estabilidad no indican que Colombia haya vivido ciento cinco años de rigidez constitucional, pues la constitución de 1886 pasó por sesenta reformas.
 
En 1990, gracias a la iniciativa de jóvenes universitarios, la ANC (Asamblea Nacional Constituyente) hizo posible que se redactase la constitución de 1991. La ANC contó con setenta miembros, de los cuales diecinueve hacían parte de la Alianza democrática M-19, nueve del Partido Conservador y nueve del Partido Liberal.
La nueva Constitución de Colombia es la más extensa y desarrollada de América; contiene un preámbulo, trece títulos, trescientos ochenta artículos y cincuenta y nueve disposiciones transitorias. En ella se reconoce a Colombia como un Estado social de derecho.

http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/ayudadetareas/poli/poli57.htm